El marketing enfocado a resultados –o performance marketing como también se le conoce– está ganando un mayor terreno en la actualidad debido a su capacidad para medir la eficacia de toda acción promocional.
Esta nueva tendencia comprende un sistema de trabajo en el que el anunciante paga exclusivamente por cada uno de los resultados obtenidos. Esto representa una clara diferencia frente a los métodos de acción tradicionales en los que las agencias de marketing cobran al cliente por clic o por interacción pero sin garantizar ningún tipo de resultados.
Estas son sus características principales.
El marketing enfocado a resultados: ¿en qué consiste?
Para empezar, el desarrollo de campañas de marketing orientadas a resultados permite una mejor gestión y control del presupuesto destinado a publicidad. El riesgo de campañas inefectivas se reduce de forma considerable al tiempo que la precisión en cuanto a la medición del retorno a la inversión por parte de la campaña incrementa.
Por otra parte, este tipo de marketing posee la capacidad para cubrir multitud de canales digitales diferentes. Todo esto incluye plataformas como redes sociales, marketing de contenidos y hasta el propio email marketing.
Por otra parte, para determinar qué resultados se obtuvieron es necesario tener la capacidad de medir el desempeño de las acciones que comprenden la campaña. Esto implica que hay que desarrollar la capacidad de recolectar los datos y analizarlos para determinar si los objetivos definidos fueron alcanzados. Por otro lado, esto tiene otro beneficio: se puede determinar cuáles fueron las acciones que tuvieron un rendimiento menor al esperado y se puede hacer cambios en el marketing mix para buscar mejores resultados.
Hoy día, cuenta con un 47% de aceptación en el mercado global, un hecho que es reforzado dada su capacidad para ser tomada en cuenta como un ente proactivo y multicanal. Dentro de este último aspecto se considera su inclusión en el universo móvil web y móvil app.













